ARRANQUE DE LA PISCINA 3: TRATAMIENTO QUÍMICO INICIAL DEL AGUA

Aunque acabemos de llenar nuestra piscina con agua de red (incluso siendo ésta de la máxima calidad, por ejemplo la que es apta para el consumo humano), la piscina todavía no reune las condiciones sanitarias exigidas para grantizar la protección de la salud de los bañistas. El agua de la piscina no sólo ha de estar desinfectada, sino que además debe ser desinfectante. Es decir, ha de tener la capacidad de destruir los microbios que se introducen y desarrollan en la piscina por la exposición a la intemperie y ser capaz de neutralizar la gran cantidad de gérmenes que aporta cualquier persona sana cuando se baña (no hablemos ya de la contaminación que puede producir un bañista enfermo). Por esta razón es tan importante realizar un tratamiento químico adecuado del agua de la piscina antes de empezar a disfrutar de un baño seguro.