Arranque de la piscina cuando hay que vaciar

Si eres afortunado y tu piscina dispone de vaciado por gravedad, esta operación (y la posterior evacuación del agua de aclarado durante la limpieza) será tan sencilla como abrir una válvula y esperar que la gravedad haga el trabajo.

Si no tienes tanta suerte y necesitas emplear el motor de la depuradora para desaguar la piscina, puedes encontrarte con dificultades. Ten en cuenta que si la piscina está muy sucia y cargada de materia en suspensión (hojas, ramas, insectos, plásticos, tierra…), no deberías utilizar la bomba de filtración para extraer el agua. Las bombas de las piscinas están preparadas para trabajar con “aguas limpias” y por lo tanto la capacidad del cestillo del prefiltro para retener sólidos es muy escasa. Lo más probable es que el cestillo se obstruya rápidamente e impida el paso del agua, con lo que el motor trabajará en vacío y seguramente sufrirá daños graves (si quitamos el cestillo las consecuencias pueden ser nefastas). Incluso si la piscina no está demasiado sucia podemos tener problemas para vaciarla hasta el final (por entradas de aire u obstrucción en los circuitos; por la diferencia de altura entre la bomba y el fondo de la piscina; etc…). Para evitar estos inconvenientes la solución es emplear un equipo independiente de bombeo (una bomba sumergible es ideal), preparado para “aguas sucias”, que además nos será de mucha utilidad para extraer el agua de enjuague que se acumulará durante la limpieza.

Existe un tipo de piscina que según las recomendaciones del fabricante nunca debe vaciarse completamente. Nos referimos a las piscinas de “LINER”, que requieren un tratamiento muy particular. En estos casos lo mejor es ajustarse estrictamente a las indicaciones facilitadas por la empresa instaladora o el propio fabricante.